15 de febrero de 2026 – VI domingo del tiempo ordinario (Mt 5, 17-37) El…
15 de febrero de 2026 – VI domingo del tiempo ordinario (Mt 5, 17-37) El…
El Adviento es un tiempo especial para abrir el corazón a la esperanza y preguntarnos: ¿a quién esperamos? ¿Quién es Jesús para mí, aquí y ahora, en medio de mis estudios, mi trabajo, mis dudas y mis sueños? Este Evangelio nos da una pista clara: para conocerlo, basta mirar a quién se acerca y qué hace. Jesús se define por sus frutos: sanar, liberar, devolver la alegría, abrir horizontes a los pobres y a los que sienten que la vida se les ha apagado.
En el evangelio de Lucas que escuchamos hoy, Jesús no está haciendo un discurso de principios, sino un discernimiento práctica que refleja la realidad de injusticia hacia los pobres, la causa es el corazón egoísta y ambicioso que pone su amor y confianza en el dinero.
La verdadera esencia del cristianismo no está en marcar diferencias, sino en construir puentes, sanar heridas y hacer visible el amor y la misericordia de Dios en cada acción. Por eso es importante preguntarse: ¿Cómo puedo amar con mayor generosidad? ¿Cómo puedo ponerme al servicio de los demás con autenticidad y desinterés?
Todas las tentaciones que recibimos en la vida deben ser leídas, comprendidas y tratadas en función de si la invitación que experimento me ayuda a hacer realidad o no la misión que he recibido o aquello para lo que fui creado.